Ingreso sin contacto
La persona no necesita presentar tarjetas, llaveros ni códigos.
Convierte el rostro en una credencial rápida y natural. ABRO valida la identidad, aplica las reglas de acceso y registra cada movimiento en tiempo real.
El reconocimiento facial puede utilizarse para colaboradores, residentes, usuarios frecuentes o accesos de alta demanda. Se combina con horarios, zonas y perfiles para que cada persona ingrese solamente donde corresponde.
La persona no necesita presentar tarjetas, llaveros ni códigos.
Compara el rostro con la identidad previamente registrada y autorizada.
Configura sedes, horarios, zonas y vigencias para cada persona o grupo.
Complementa la biometría con cédula, pasaporte, QR o credenciales.
Registra accesos, rechazos y eventos que requieren revisión.
Administra miles de identidades en una o múltiples sedes.
ABRO puede conectarse con terminales biométricos y controladores compatibles ya instalados. Si la organización parte desde cero, se diseña el flujo completo con cámaras, terminales, puertas o torniquetes.
Centraliza dispositivos compatibles y gestiona sus autorizaciones desde ABRO.
Implementa biometría con la arquitectura y el nivel de control que necesita cada lugar.
Cuéntanos cuántas personas y accesos necesitas gestionar.